Volviendo al hogar, pt. 13: Solamente naipes


9 Crimes
Foto:
Raul Lieberwirth

… continúa.

La sucesión de imágenes en blanco y negro era vertiginosa. Éstas iban moviéndose de un lugar a otro, mostrando hechos, eventos, lugares y personas que Santiago no conocía. Todo era nuevo para él. Eran luces sin nombre que fulguraban pero sin brillo. Sin embargo se metió de lleno en esas historias sin saber a dónde conducían.

Y cuando algunas de esas imágenes tomaron color…

—¿Dónde estuviste ayer? —demandaba la mujer a su esposo.

—Con los muchachos en el bar.

—Mentís. Francesca estuvo ahí y me dijo que no te vio. ¿Dónde estuviste?

—No me molestes. Y decile a la puta de Francesca que se meta en su vida que ya bastante mierda es.

—¡Eso significa que no estuviste ahí, hijo de puta! —gritó en un ataque de furia.

—Dejame tranquilo.

—¿Con quién mierda estuviste, hijo de puta? Llegaste a las siete de la mañana. ¿Estuviste de nuevo con esa puta?

—Malena no es ninguna puta.

—¿La defendés? ¿Estuviste con ella, hijo de puta? Decímelo en la cara. ¡Hijo de puta! ¡Hijo de mil putas!

Vaffanculo, mujer.

—¡No puedo creerlo! ¡Seguís engañándome con esa puta! —gritaba la esposa en el punto extremo del odio.

Él, impávido, seguía hojeando el diario mientras ella, enajenada, gritaba y golpeaba las paredes y puertas. Los gritos se escuchaban en toda la cuadra. Oriana, con diez años y encerrada en su pequeña habitación, lloraba asustada tapándose la cabeza con la almohada.

Las imágenes, nuevamente en blanco y negro, volvieron a recorrer su mente. Santiago casi no llegaba a distinguirlas, como casi no se pueden distinguir los ojos de los ocupantes de un tren en velocidad. Éstas comenzaban lentamente a detenerse, aclarándose.

El color las teñía…

—Me voy.

—No vengas tarde, Oriana.

—No, papá. Me voy de casa.

—¿Qué?

—Me voy de casa. Tengo algunos proyectos con Nicola y me quiero ir.

—¿Nicola? ¿Te vas a ir con ese vago? Estás loca. Olvidate.

—No, papá. Lo pensé muy bien y he tomado la decisión.

—Vos no vas a ningún lado.

—No te estoy pidiendo permiso, papá. Te estoy avisando que me voy.

—No te vas una mierda —sentenció el padre sin mirarla—. Acá se hace lo que yo digo.

Oriana lo miró con desprecio. Una vez más confirmó lo lejos que estaba su padre de cumplir esa función. Su rol era solamente gritarle y pegarle ante cada cosa que a él no le gustaba. Ella siempre había anhelado una palabra de aliento, una caricia, un abrazo. Y él, frío, siempre se mantuvo al margen.

Esa noche, esperó hasta que la noche lo cubriera todo. Tomó una pequeña mochila donde metió algo de ropa, abrió la ventana de su habitación y salió por ella alejándose de su casa para siempre.

Otro grupo de imágenes…

El sol brillaba. Oriana corría por la calle lo más rápido que podía, esquivando a los transeúntes a su alrededor. Lloraba como nunca lo había hecho en su vida. El pequeño castillo que había construido se había derrumbado. No era de ladrillos, como ella pensaba; era de naipes y el derrumbe había sido inmediato. De un momento a otro se había quedado sola, sin casa, sin trabajo, sin dinero y sin compañero. Ese sol que acariciaba a todo el mundo, estaba tapado por una sola nube sobre la cabeza de Oriana. La imagen de verlo a él con los pantalones bajos, tomando de los pelos a esa nena le revolvía el estómago.

Se detuvo en seco, desencajada de odio, de pena, de tristeza. Santiago puedo observar como lloraba oscuras lágrimas de brea. Pero entre esa angustia, entre esas lágrimas, entre ese rencor, él pudo ver en primer plano sus ojos. Y vio esa luz, otra vez.

Y ahí estaban: él con su dedo en la cicatriz de ella, mientras se miraban a los ojos con una electricidad que les retumbaba por todo el cuerpo.

Algo…

Continuará…

 


 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: